terça-feira, 19 de agosto de 2014

INSTALADA LA FUNDACIÓN CULTURAL GIRÓN EN CALI (COLOMBIA)


                                FUNDACION CULTURAL GIRON
Junta Directiva Nacional
Caracas

Discurso del Presidente Fundador 
Nelson Hernández Ramírez
durante el acto de instalación de la Seccional Cali
Club Colombia
Sábado 16 de Agosto de 2014
* * *
 La fraternidad es uno de los elementos distintivos de la normal convivencia entre países, entidades federales nacionales, pueblos, instituciones y personas, pues facilita el relacionamiento con fines nobles que nos conducen al logro de los objetivos y al cumplimiento de la misión, de manera concertada y en medio de los mayores consensos.
Hoy nos hermanamos, de manera franca y leal, aficionados taurinos y defensores de la cultura taurómaca de Venezuela y Colombia, en la hermosa y acogedora ciudad de Cali para manifestar al mundo que somos hermanos de la causa histórica y tradicional de la fiesta brava, como manifestación de libertad y autonomía de la persona, así como lo señalan las cartas constitucionales de las dos naciones.
Hemos venido a esta ciudad para honrar a la afición caleña como una de las más prestantes del continente, porque la nobleza humana nos lleva a reconocer el patrimonio cultural taurino que envuelven tantos años de actividad ferial, los mismos que han ubicado a Cali como un símbolo de ciudad taurina ejemplar y emblemática en América.
Resulta difícil ocultar el orgullo con el que se menciona este nombre en los ocho países del actual orbe taurino, a la hora de citar la trayectoria de un torero, de un ganadero o de un empresario.
Madrid, Sevilla, Pamplona, Bilbao, México, Guadalajara, San Cristóbal, Bogotá, Medellín, Quito y Lima se unen a Cali cuando se escribe la biografía de cualquier torero del siglo pasado o de éste, en el momento de hacer el recuento de plazas donde han sido sus exitosas presentaciones.
Si un coletudo no ha pasado por estas doce plazas, o al menos, por la mayoría, no se le conceptualizará como uno de los nombres históricos de la fiesta brava universal. Y para ir más lejos si un empresario tiene en su historial el haber organizado festejos en varias de estas plazas, podrá ser uno de los hombres grandes de la fiesta, como lo fueron Manuel Martínez Flamerique “Chopera” y los Hermanos Lozano.
Cali es una referencia de buenos taurinos, de toreros y de ganaderos, y su feria, de viejo y nuevo año, es credencial relevante para los aficionados que han disfrutado de sus corridas, en cualquier oportunidad. Por eso, triunfar en Cali repercute y da cartel para ir en busca de nuevos triunfos.
Esa gran impronta taurina caleña, donde todas las generaciones confluyen y donde sus bellas mujeres prodigan alegría y sonrisas, nos ha traído aquí para dejar la semilla de la Fundación Cultural Girón, expresión institucional sin fines de lucro que observa, valora y aprecia la fiesta brava con un criterio integral, asistido por la historia y la trascendencia de su profundidad social, literaria y artística.
Somos aficionados inspirados por el legado histórico y cultural de la familia Girón, la dinastía como se le conoce, con sus tres generaciones y con sus tres cuartos de siglo de hermosa y honrosa trayectoria. Aficionados que buscamos cumplir el compromiso de la responsabilidad con la tauromaquia, con lo que nos gusta y lo que nos duele, en momentos en los que se nos ataca de manera injusta y mediante subterfugios y cobardías, especialmente por quienes detentan el poder y que han sido electos para defender la identidad, la tradición, las costumbres sanas y la propia libertad o libre albedrío de los ciudadanos.
La Fundación Cultural Girón no es una institución para el disfrute lejano de las corridas de toros. No. Es un conglomerado que aspiramos sea universal, de gente deseosa de arriesgar su tranquilidad personal y la comodidad de los hogares para incidir en la proyección de la fiesta brava en sus numerosas vertientes: como arte, como sostenimiento de una raza bovina, como literatura, como poesía, pintura, escultura, arquitectura, ciencia médica, estudios estadísticos, periodismo, narración, danza y baile, y manifestación de un deseo íntimo de apreciar lo estético en medio de la valentía y el riesgo.
Queremos ser un signo valedero como grupo de amigos, aficionados y defensores de una cultura de la que somos parte, pero también queremos ser la razón de una expresión cultural que no puede ser abolida ni puede ser ocultada, por mucho poder que se tenga, en el ahora, en la temporalidad, en lo efímero de la función pública.
Hoy en Cali, mañana en Lima, México, Sevilla, queremos ser un punto de apoyo para novedosas iniciativas que apuntalen la fiesta brava, en medio de la autonomía grupal y de la constancia en el actuar, sin protagonismos ni personalismos, con vocación de aficionados íntegros y con la convicción de que la tauromaquia seguirá siendo expresión de libertad.
En esta tierra es necesario recordar con emoción a Francisco Oswaldo Girón Díaz (Curro Girón), tercer exponente de la dinastía, el mismo de las treinta y tres tardes en Madrid, por su emotiva presentación en la Plaza de Cañaveralejo, en 1959. Cuatro orejas y dos rabos de los dos buenos toros de Don Benjamín Rocha. Semejante resultado lo sembró como uno de los ciudadanos caleños, con centenares de amigos y seguidores, casó con la Reina Marlene Lozano y hoy tenemos el inmenso orgullo de tener entre nosotros a su hijo, al amigo, al torero de tres naciones, España, Venezuela y Colombia, Marco Antonio Girón Lozano, merecedor de nuestro sentido aplauso.
Curro también triunfó en Medellín. Aquellos trofeos alcanzaron dimensión colosal, porque a las orejas y el rabo, se sumó una pata. Evocación que nos comprometo en esto de ser gironistas y hermanos en la fiesta brava.
Amigos, muchas gracias. Gratitud para Don Enrique (KIke) Alvarez, ganadero y buen aficionado, por su espontánea apertura de las puertas de la ciudad para nuestra iniciativa, por sus esfuerzos y por su nobleza de carácter. Gratitud también para quien ha sido un amigo nuestro desde los años setenta, el maestro y caballero insigne Enrique Calvo, portador del nombre de la ciudad con orgullo de buen torero.
No puedo dejar de lado nuestra expresión de apoyo a los valientes novilleros colombianos que en ejercicio de sus derechos han decidido exponer sus reclamos, ante el atropello del Alcalde bogotano cercenando el acceso a la emblemática Plaza de Toros Santamaría, mediante la huelga. Si queremos la fiesta brava, elogiemos esta actitud de valor y pasión taurina.
Un fraterno abrazo para todos los asistentes y para quienes nos ven a través de los medios de comunicación social.

Muchas gracias.

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