lunes, 5 de marzo de 2018

OLIVENZA - BADAJOZ 04-03-2018 UN GRAN PUYAZO Y UNA LIDIA A LA ANTIGUA.Agencia EFE

El diestro Ginés Marín durante la corrida de toros celebrada hoy en la plaza de toros de Olivenza (Badajoz) con reses de Zalduendo. EFE
Olivenza, 4 de marzo (EFE).- Una corrida de toros es un mundo, o tal vez más. Es más porque se ven muy pocas veces, o hace mucho que no se ve, un toro como Mojadillo, de Victorino Martín, que saltó al ruedo en tercer lugar.
Y muy pocas veces se ve un puyazo tan enorme como el que a ese toro tan enrazado y difícil le dio José María González. Un picador joven, que ha hecho en el ruedo de Olivenza todo un canto a la grandeza de la suerte de varas, tan maravillosa pero tan despreciada a veces.
Fue una corrida de no muchos momentos estelares, pero Ginés Marín cortó una oreja al único toro potable de la corrida y Antonio Ferrera estuvo soberbio ante ese Victorino complicadísimo.
FICHA DEL FESTEJO.- Dos toros de Zalduendo (1º y 6º), uno de Garcigrande (2º), uno de Domingo Hernández (5º) y dos de Victorino Martín (3º y4º). Feo y desclasado el primero; noble el segundo; muy encastado y difícil el tercero, un victorino de los antiguos; soso el cuarto, sin recorrido ni entrega; manejable el quinto; y sin humillar y sin desplazarse el sexto.
Pesos: 496, 506, 535, 490, 515, 501 kilos.
Antonio Ferrera, de verde manzana y oro. Pinchazo y metisaca (silencio); seis pinchazos y descabello (ovación tras dos avisos); estocada caída y dos descabellos (silencio).
Ginés Marín, de tabaco y oro. Estocada recibiendo (oreja); estocada que hace hilo hacia adentro, dos pinchazos, media y tres descabellos (ovación tras aviso); estocada (silencio).
Olivenza. Corrida vespertina. Algo más de media plaza cubierta.
Saludaron tras parear al sexto Fini y Manuel Izquierdo.
-- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- -
Un gran puyazo de José María González al toro Mojadillo, de Victorino Martín, una lidia a la antigua de Antonio Ferrera a ese astado, y ese mismo toro, tan encastado, tan fiero, de tanto sentido y tan complicado, llenaron la tarde oliventina de sentido.
Sentido sobre la importancia de la lidia, que es lo que muchas tardes se olvida. Sentido, en definitiva, sobre la grandeza del toreo y sobre sus valores eternos.
Era ese Mojadillo un victorino nada aparatoso. Era un punto veleto pero estrecho de sienes. Mas de mirada viva, muy viva. Nada se le escapaba y, como los toros antiguos del genial ganadero recientemente fallecido, los toros de hace 30 o 40 años, ya fue tobillero en el capote de Antonio Ferrera. Se acordaba de lo que dejaba atrás.
Y en eso que se cambió el tercio. Salió a picarlo José María González, un varilarguero muy joven. Le echó el palo adelante y el puyazo cayó justo donde termina el morrillo, justo donde hay que picar los toros. Fue un puyazo enorme, aguantando la embestida del toro, que se empleó en el caballo.
La lidia después de Ferrera fue modélica. Lo fue sobre los pies, porque el victorino tuvo un genio difícil de domeñar. Se acordaba de lo que dejaba atrás, reponía, pero tampoco se fue a la yugular, como hacen los toros con genio auténticamente malo. Tampoco se lo permitió su lidiador, que no le perdió nunca la cara. Faena, la del extremeño, meritísima, y la lástima fue el malísimo uso que hizo de la espada.
En la corrida también hay que valorar y destacar la faena que Ginés Marín hizo al segundo de la tarde, un toro de Garcigrande de bonitas hechuras y noble embestida. El de Olivenza lo cuajó con el capote, y le hizo una faena cadenciosa, muy ligada, de torero artista, rematada con una estocada recibiendo.
El resto de la tarde tuvo poco que relatar. Ferrera le hizo una larga faena al quinto, un toro noble y bondadoso de Domíngo Hernández, y Ginés Marín se topó con un victorino de sosería proverbial, que no humillaba ni se desplazaba.
Y de los dos de Zalduendo podíamos decir que lo mejor es correr un tupido velo. Feo y basto el primero, que tuvo medias embestidas, y sin humillar y sin entrega el sexto. Con ellos poco pudieron hacer Ferrera y Marín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario