sábado, 7 de enero de 2012

SAN CRISTÓBAL: CARTEL DE LA FERIA INTERNACIONAL DE SAN SEBASTIÁN 2012.

SAN CRISTÓBAL: CARTEL DE LA FERIA INTERNACIONAL DE SAN SEBASTIÁN 2012


ORGULLO TACHIRENSE
FERIA DE SAN SEBASTIÁN 2012
DEL 25 AL 29 DE ENERO

ELENCO DE TOREROS

MATADORES:
MORANTE DE LA PUEBLA
MANUEL JESÚS EL CID
DAVID FANDILA EL FANDI
SEBASTIÁN CASTELLA
JUAN  BAUTISTA
LEONARDO BENÍTEZ
ERICK CORTÉS
DAVID MORA
EL PINO
OTTO RODRÍGUEZ
ANTONIO BARRERA
CÉSAR VANEGAS

NOVILLEROS:
JHONATAN GUILLÉN
JAVIER JIMÉNEZ
FABIO CASTAÑEDA

GALICIA, ¿ IGUAL QUE CATALUÑA ?

Mariano Rajoy, montera en mano tras recibir un brindis, y Alberto Núñez Feijóo, en la Feria de La Peregrina de Pontevedra en agosto de 2010 / Fotografía Oscar Corral


La ley que prohibirá a los menores la entrada a los toros es una medida lamentable y absurda


"...Si esto se confirma, será un bajonazo a la Fiesta. Y otro, a las esperanzas en el PP que ahora tienen muchos aficionados..." 

Andrés Amorós
ABC / madrid, 07/01/2012
La futura ley de espectáculos de Galicia, en proceso de elaboración, prohibirá a los menores de doce años la entrada a los espectáculos taurinos. Es una medida lamentable y absurda.

Es lamentable, por lo menos, por cuatro razones:

1/ Chocará con la libertad de los padres. 2/ Impedirá que surjan en Galicia nuevos aficionados. 3/ Será el primer paso —como ya sucedió en Cataluña— para la prohibición total de la Fiesta. 4/ Conseguirá que también Galicia se aleje de una seña de identidad cultural española.

Es absurda por una razón potísima: la iniciativa del BNG ha sido posible porque no se han opuesto a ella el PSOE ni el PP. Ya conocemos cómo los llamados nacionalistas (en realidad, separatistas) se oponen a cualquier cosa que huela a España; ya conocemos la ambigüedad del PSOE, preso de sus complejos «progres». Lo más absurdo es lo del PP. Pero no es nuevo, por desgracia. En Cataluña, prometieron no apoyar a Convergencia si no cambiaba su actitud ante los toros: no lo hicieron. Con su abstención, permitieron que se aprobaran los presupuestos de Convergencia «por la gobernabilidad de Cataluña». ¿Cómo lo justificarán, ahora?
Preguntas

¿No suele asistir Núñez Feijóo —a veces, con Rajoy— a las corridas de Pontevedra? ¿No declaró el actual presidente del Gobierno que él no era partidario de prohibir los toros? ¿Qué opinará el Ministerio de Cultura, del que ahora depende la Fiesta? ¿Qué pensará el presidente del Senado, Pío García-Escudero, gran aficionado? Si va a veranear a La Coruña o Pontevedra, ¿no podrá el diputado Juan Manuel Albendea llevar a los toros a su nieto chico, como hace en Sevilla o El Puerto?

Si esto se confirma, será un bajonazo a la Fiesta. Y otro, a las esperanzas en el PP que ahora tienen muchos aficionados.

MAESTRO PEPE LUIS VÁZQUEZ: EL NIÑO RUBIO DEL VESTIDO ROSA.

El maestro Pepe Luis Vázquez, en su casa de Sevilla / NIEVES SANZ

 
El decano de los matadores de toros, Pepe Luis Vázquez, torero que deslumbró a los intelectuales, cumple hoy 90 años


El maestro Antonio Burgos ha evocado, con su finura, una tarde de agosto, víspera de la Virgen de los Reyes, en que Sevilla entera parecía dormida: hasta la guerra dormía, según Queipo. En el cine de verano del Prado de San Sebastián daban una película de Imperio Argentina pero Pagés había organizado una novillada nocturna y algunos aficionados hablaban mucho de un niño de San Bernardo, hijo de un encargado del Matadero, que debutaba esa noche. Ese niño rubio, vestido de rosa, que «va a resucitar Sevilla», se llama Pepe Luis Vázquez. Hoy, 21 de diciembre del 2011, va a cumplir noventa años: ¡quién lo diría! Es el decano de los matadores.

En la posguerra, fascinó a los espectadores por la unión de facilidad, arte e inteligencia. No tenía sólo la gracia atribuida tradicionalmente a los sevillanos; no era un gladiador temerario pero sí un gran lidiador: todos los años, en la Feria de Abril, mataba la corrida de su amigo —casi su hermano— don Eduardo Miura. A Nuria Espert le fascinó, en «El Tenorio» de la calle Mateos Gago, la foto de la figura frágil de un torero, que espera a un toro berrendo, con la muleta plegada en su mano izquierda: el famoso «cartucho de pescao» de Pepe Luis. Me pidió que se lo tradujera a su acompañante, un hombre de teatro inglés. Lo intenté: «The little cornet of fish». ¡Menos mal que no me oyó ningún sevillano!...

Cada Miércoles Santo, solía encontrarme yo al maestro, junto a uno de los faroles barrocos del puente de San Bernardo, viendo pasar a la cofradía de su barrio, con las túnicas moradas y los antifaces negros: como un monumento más de Sevilla... Aunque se le consideró un torero de la línea artística, él siempre defendió la necesidad de la técnica. Marcial Lalanda, que lo apoderó de novillero, me hablaba de su facilidad para ver al toro: «Un día —me contó— le di una indicación que él no siguió... y era Pepe Luis el que tenía razón...» La opinión del exigentísimo Marcial era tajante: «Fue el torero más hondo que yo he visto».
El quite del perdón

Después de una actuación poco feliz, se hacía perdonar todo con el quite «del perdón» o «de la escoba», para barrer a todos. Sabía dominar a los toros difíciles: «Yo habré estado más o menos lucido pero nunca he estado aperreado». Explicaba así la famosa gracia de los toreros sevillanos: «Es saber interpretar en un momento en que nadie, ni él mismo, sabe lo que va a hacer. Se dice que está basada en los adornos. La gracia de estos adornos consiste, a mi juicio, en la sorpresa».

Si poseía todas estas cualidades —conocimiento del toro, técnica, hondura, capacidad de improvisación—, ¿por qué no llegó a mandar en el toreo? Sólo porque le faltó constancia, empeño, decisión. Dicho más simplemente: porque no quiso. Lo reconocía el propio Manolete: «Si Pepe Luis hubiese querido...»

Aquel niño rubio deslumbró también a los intelectuales de la tertulia de José María de Cossío, magistralmente historiada por Antonio Díaz-Cañabate: a Manuel Machado, Sebastián Miranda, Eugenio d'Ors, Emilio García Gómez, Federico Sopeña y al poeta más taurino del 27, Gerardo Diego. En 1947, con el seudónimo —clásico y gitano— «Compás», Gerardo le dedicó una crónica: «Torear de capa así creo, de verdad, que no se habrá visto nunca». Su libro «La suerte o la muerte» incluye un poema, Pepe Luis Vázquez, que se resume en estos dos versos: «Es un torero nuevo de Sevilla la vieja / que los rancios saberes perpetúa y destila». Así es: la misteriosa unión de lo viejo y lo nuevo, la alegría por el milagro renovado que supone la aparición de un verdadero artista.

A sus noventa años, ¿qué verá Pepe Luis, con sus gafas oscuras? ¿Qué voces interiores escuchará, con su dureza de oído? Sin duda, sigue, hoy mismo, soñando con esa perfección estética que él rozó, una tarde, en la Plaza de Valladolid; dándole vueltas a los recuerdos de tantos momentos taurinos; saboreando despaciosamente esta Fiesta que ha sido la razón de su existencia, desde aquella tarde de agosto en que un niño rubio iba para la Plaza, en el coche de cuadrillas de Limones, vestido de rosa...

¡Felicidades, maestro, y que sea por muchos años!
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viernes, 6 de enero de 2012

LOS TOROS DEL ENCASTE: PABLO ROMERO, MAÑANA EN TENDIDO CERO.


PABLO ROMERO
  Tendido Cero emite esta sábado el penúltimo especial dedicado al año recién terminado. Dos ganaderías muy diferentes se asoman al espacio: la de Miguel Báez Litri y la de Partido de Resina. El torero onubense se ha tomado con afición, pero sin prisas, su faceta ganadera mientras los responsables de los antiguos Pablo Romero siguen fieles al objetivo de recuperar el prestigio de su historia. La feria de San Isidro se recuerda en dos vertientes con el vídeo musical que resumía el mes de toros en Las Ventas y la pintura de Vicente Arnás, artista que ilustró los carteles más importantes de la temporada madrileña.

ESTA CRÓNICA NO ÉS SOLO PARA VENEZUELA. ÉS UNA REFLEXIÓN PARA TODOS LOS PAISES TAURINOS.

TEMPORADA TAURINA DE VENEZUELA:
 LLAMADO A LA REFLEXIÓN 
 Por Vitico Ramírez
Enero / 2012
La temporada taurina en Venezuela en el año 2011 registró unos números muy similares a la campaña anterior. Sin embargo se percibe un descenso progresivo en los festejos celebrados en la provincia nacional, que hasta hace unos años era el verdadero eje de la fiesta, en los pueblos y cosos menores. 

Es importante destacar igualmente que las ferias de San Cristóbal, Mérida, Maracay, Maracaibo y Tovar gozan de buena salud pues presentan programaciones serias y el público responde en gran número. En 2011 se dieron en Venezuela 38 corridas de toros y 11 novilladas, entre picadas y sin caballos. Estos números nos invitan a comparar cifras con las cuatro temporadas anteriores. En 2007 se celebraron 58 corridas de toros y 18 novilladas. En 2008 49 corridas y 7 novilladas. 2009 se cerró con 58 corridas y 5 novilladas. La campaña de 2010 terminó con 40 corridas de toros y 4 novilladas.

Es natural el deseo de todos los que estamos en esto del toro que se den un mayor número de espectáculos, pero en realidad una cosa es pedir y exigir y otra muy diferente ponerse en la piel de los empresarios que con mucho esfuerzo organizan corridas y novilladas en la provincia. Las dificultades son muchas, por eso a nuestra queja de por qué no se dan más toros debemos unir la pregunta ¿Que podemos hacer?

Uno de los problemas a la hora de organizar un espectáculo taurino es el de los elevados costos que genera, entre los que podemos destacar el ganado a lidiar, impuestos, movilización de las plazas portátiles y su respectivo alquiler, elaboración de entradas, en fin, todo ello sumado a que muchas alcaldías no tienen presupuesto para colaborar con la elaboración del evento. Estas causas generan indudablemente que los empresarios se abstengan de invertir, y es aquí donde puede explicarse el porqué del descenso de las corridas en provincia, pues al no existir ayuda las empresas deben vender las entradas a elevados precios para amortizar la inversión y está claro que el panorama económico no es el mejor. No es falta de afición del pueblo. 
Así se explica cómo varias localidades de provincia se han ido quedando sin toros, entre ellas en 2011 podemos señalar: Achaguas, Cantaura, La Victoria, Aguasay, Canaguà, Caucagua, Villa de Cura, Ureña. La Fría, La Grita, Bailadores, Escuque, Calabozo, Seboruco, Camaguán. Güiria, Cumaná, Calabozo, Zaraza, Carupano, Trujillo, San Juan de los Morros, Puerto Ordaz, La Concepción, Maturín, Chaguarama, Valera, Vargas, Rio Chico, Boconó, Cuatro Esquinas, El Chivo entre otras.

Los números de la temporada deben invitarnos a todos a reflexionar , a buscar alternativas, a unirnos en pro de la fiesta, para generar un marco de encuentro entre profesionales, ganaderos, empresarios, periodistas y cronistas y sobre todo los aficionados, que con su presencia en las plazas mantienen viva esta hermosa tradición que permite la existencia del toro bravo en Venezuela.

UN AÑO MAS LA GANADERIA DE PALHA EN AZPEITIA (ESPAÑA)

La Comisión Taurina de Azpeitia, encabezada por Joxin Iriarte, ha comenzado a trabajar en la próxima Feria y ya se ha pasado revista a las ganaderías que podrían formar los carteles de San Ignacio 2012, según informa el Diario Vasco en su edición digital.
La intención de la comisión es mantener los tres festejos y para ellos se han cerrado ya las ganaderías de Palha y José Escolar, que debutaría en Azpeitia, y probablemente la de Domínguez Camacho.
La Feria de San Ignacio de 2012 se celebraría los días 29 y 31 de julio y 1 de agosto, dejando fuera el lunes 30 y centrando los festejos en el domingo 29 y los dos días de fiesta mayor en Azpeitia (31 de julio y 1 de agosto).
Aunque es pronto para hablar de toreros, ya se ha contactado con varios de ellos. Iván Fandiño y David Mora parecen seguros en la quiniela; hay intención de contar también con el sevillano Daniel Luque, así como con Paco Ureña y El Fundi, entre otros espadas.

PEDRO TEROL, MANUEL RODRIGUEZ Y "CARCELERAS"

Aquilino Sánchez Nodal.
 Hace no muchos días estabamos Marcial Lalanda y yo sentados en un café de la Puerta del Sol en Madrid, a nuestra mesa se acercaron, Pedro Terol y Manuel Rodríguez “Manolete” que paseaban charlando amigablemente. La sorpresa fue muy agradable. Por su manera de saludar se adivinaba que su amistad venía de lejos, que no había sido un encuentro casual. Parecía entrañable entre los dos genios del arte, caso nada corriente entre toreros y tenores. Tampoco podía ser por vecindad, ya que, uno se crió en Córdoba y el otro en Orihuela, demasiada distancia para haber tenido una infancia común. Presentía que algo interesante había juntado a los dos personajes para lograr esa amistad. La cara que puse de sorprendida interrogación resultó ser la pregunta sin palabras, que movió a Terol a responder con su habitual educación: 

- ¡Naturalmente que somos amigos!. Se puede decir que Manolo y yo hemos dado nuestros primeros pasos juntos. 

A continuación relato lo que los dos fenómenos nos contaron “al alimón” que resulta ser un episodio inédito. 

“Allá por 1.932, los campos de Córdoba estaban sedientos, secos hasta lo nunca visto. A lo lejos, una lengua verde indicaba el lento discurrir del río Guadalquivir camino de Sevilla. Aquel páramo había sido elegido para los exteriores de una película, la primera sonora que se rodaba en España. “Carceleras” era el título. No se trataba de un guión original, era la adaptación al cine de la zarzuela del mismo nombre. Benito Perojo la producía y José Buchs era el director. La “cosa” iba de un joven tenor que las pasaba “canutas” para hacerse un hueco en el mundo del bello canto. Ni que decir que el barítono los interpretaba Pedro Terol y la bella protagonista, Raquel Rodrigo, musa de don Benito. 

Al momento, la voz del director sonó como un trueno: 

- ¡Todo preparado para la escena de la plaza!. 

Al escuchar el vozarrón, un chaval que sostiene, en su mano derecha una muletilla y en la izquierda una gorrilla de visera que estrujaba con nerviosismo. Respingo de sorpresa del muchaco. El director se dirige al chico: 

- ¡Niño que no se te ocurra seguir toreando después de oír corten!. 

Aquel muchacho enjuto, delgado hasta el extremo, vestido con una guayabera blanca y que oprime su gorra de visera, asiente con la cabeza. 

El director advierte a Terol: 

- Y entonces usted cruza la plaza a paso normal. 

La secuencia comienza dando el mozalbete unos muletazos a una becerra bastante metida en carnes. 

- ¡Corten!. ¡Chavalillo fuera de la plaza!. 

Resulta inútil. Por más que el director insiste en la señal convenida, el niño, sin dársele un ardite del lío que armaba seguía con la faena. 

- ¡Niño, vete de ahí! ¡Quita de delante!. 

Todos los componentes de equipo de rodaje gritaban y vociferaban inútilmente, el maletilla no dejaba de torear. El mismísimo Pedro Terol lo apartó a tirones de la vaquilla. A la sombra de la tapia, el muchacho se secaba el sudor del rostro, el ayudante de dirección se acerca y le dice: 

- ¡Buena la has hecho, niño del demonio!. 

- Esta güeno, está güeno - fue la respuesta del torerillo. 

Diez años después, en la fiesta organizada por la Asociación de la Prensa de Barcelona, son invitados dos toreros, máximas figuras, Marcial Lalanda y Manuel Rodríguez, “Manolete”, además del artista más importante de España, Pedro Terol. En un momento del ágape, “Manolete” se acerca al grupo que rodea al tenor: 

- ¿Usted no me “conose”?. 

- ¡No le voy a conocer! Y además le admiro de verdad, usted es,“Manolete”. La prueba de mi admiración por usted es que no me pierdo una corrida de toros en la que actúe. 

- ¿Y nada más de eso me “conose”. 

- Hasta el momento, de nada más. 

- Pues sin embargo, yo hace muchos años que le conozco a usted y también lo admiro. Usted va a recordar ese conocimiento en cuanto le diga como fue el “suseso”. 

A continuación, Manuel Rodríguez, “Manolete”, relata a Terol lo anteriormente comentado en referencia a “Carceleras”. Pedro Terol se acordaba de todas las anécdotas sucedidas en aquel día de sol y polvo, con aquel maletilla “aquijotao”, flaco y largo como un día sin puchero. Al día siguiente, el torero brindó, la muerte de su primer toro, al maestro Pedro Terol, con la siguiente dedicatoria: 

- Le brindo la muerte de este toro a usted, mi amigo en tiempos penosos y “difísiles”, con el deseo de que nuestra amistad continúe en estos menos malos. 

Al siguiente día, los dos amigos salieron de Barcelona. Pedro Terol a cantar en Madrid, Manuel Rodríguez, “Manolete”, a triunfar en cualquier ruedo de España. 

Desde aquel momento, cuando los dos artistas coincidían en una ciudad, buscaban la ocasión de juntarse y con animada charla cumplían con el deseo manifestado en aquel brindis. 

La amistad es el único agarradero que perdura en las personas extraordinarias que se deben en cuerpo y alma a una profesión para gozo de todos los mortales.